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PHILIPPE DESCOLA Y LOS ACHUAR: LA NATURALEZA NO EXISTE. Entrevista de Gerard Coffey

La idea que más ilumina es que la antropología es una especie de ejercicio de comparación universal de distintas formas de relacionarse con los demás, entonces, nosotros los antropólogos tenemos una extraordinaria riqueza de datos e información que nos puede ayudar a pensar en nuevas formas de relacionarnos con el medio ambiente y los demás. Podemos ofrecer ideas que nos permiten escapar de la tiranía de lo que podríamos llamar el ‘presentismo’, es decir, la idea de que ya estamos en un cierto mundo que no va a cambiar mucho, pero que evidentemente va a empeorar cada vez más.

Nosotros los antropólogos y los historiadores también contamos con esta enorme cantidad de experiencias que otros pueblos y civilizaciones proporcionan con otros posibles modelos. Obviamente, ningún modelo es históricamente trasmisible, pero sí puede representar una fuente que nos permite ejercer nuestra imaginación para luego encontrar nuevas formas de relacionarnos con nuestro entorno y con los demás.

El antropólogo tiene esta capacidad de estimular la imaginación y esa es una tarea colectiva en la que podemos participar al proponer modelos e información sobre estas nuevas formas de ver nuestro mundo.

Philippe Descola es francés y  uno de los más distinguidos antropólogos del mundo, comandante de la Legión de Honor de su país y autor de múltiples libros transcendentales, entre ellos ‘In the Society of Nature: A Native Ecology in Amazonia’ (‘En la Sociedad de la Naturaleza: una ecología nativa en la Amazonia’).

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Definición de generaciones: donde finalizan los Millennials y comienzan los Millennials

1 DE MARZO DE 2018
Definición de generaciones: donde finalizan los Millennials y comienzan los Millennials

Durante décadas, Pew Research Center se ha comprometido a medir las actitudes del público sobre cuestiones clave y documentar las diferencias en esas actitudes entre los grupos demográficos. Una lente a menudo empleada por los investigadores del Centro para entender estas diferencias es la de la generación.

Las generaciones brindan la oportunidad de ver a los estadounidenses por su lugar en el ciclo de vida, ya sea un adulto joven, un padre de mediana edad o un jubilado, y por su membresía en una cohorte de personas que nacieron en un momento similar.

Michael Dimock, presidente de Pew Research Center

Como hemos examinado en trabajos anteriores , las cohortes generacionales brindan a los investigadores una herramienta para analizar los cambios en las perspectivas a lo largo del tiempo. Pueden proporcionar una manera de entender cómo las diferentes experiencias formativas (como los eventos mundiales y los cambios tecnológicos, económicos y sociales) interactúan con el proceso del ciclo de vida y el envejecimiento para dar forma a las visiones de las personas sobre el mundo. Mientras que los adultos jóvenes y mayores pueden diferir en sus puntos de vista en un momento dado, las cohortes generacionales permiten a los investigadores examinar cómo los adultos mayores de hoy se sentían sobre un tema determinado cuando eran jóvenes, y cómo la trayectoria de las opiniones puede diferir entre generaciones .

Pew Research Center ha estado estudiando la Generación Milenaria durante más de una década . Pero a medida que entramos en 2018, nos queda claro que es hora de determinar un punto de corte entre los Millennials y la próxima generación. Con 37 años cumplidos este año, los Millennials de más edad están en la adultez y llegaron a la edad adulta antes de que nacieran los adultos más jóvenes de hoy en día.

Con el fin de mantener analíticamente significativa la generación del Milenio y para comenzar a analizar lo que podría ser único sobre la próxima cohorte, Pew Research Center utilizará 1996 como el último año de nacimiento para los Millennials para nuestro trabajo futuro. Cualquier persona nacida entre 1981 y 1996 (edades 22-37 en 2018) será considerada como Millennial, y cualquier persona nacida a partir de 1997 será parte de una nueva generación. Dado que los mayores de esta generación en ascenso cumplen 21 años este año, y la mayoría todavía están en la adolescencia, creemos que es demasiado pronto para darles un nombre, aunque The New York Times les pidió a los lectores que tomaran una puñalada– y esperamos ver cómo las conversaciones entre los investigadores, los medios y el público ayudan a que se forme un nombre para esta generación. Mientras tanto, simplemente los llamaremos “post-Millennials” hasta que se forme una nomenclatura común.

Los puntos de corte generacionales no son una ciencia exacta. Deben verse principalmente como herramientas, lo que permite los tipos de análisis detallados anteriormente. Pero sus límites no son arbitrarios. Las generaciones a menudo se consideran por su lapso, pero una vez más no hay una fórmula acordada sobre cuánto tiempo debería durar ese lapso. A los 16 años (de 1981 a 1996), nuestra definición de trabajo de los Millennials será equivalente en edad a su generación anterior, la Generación X (nacida entre 1965 y 1980). Según esta definición, ambos son más cortos que los Baby Boomers (19 años), la única generación oficialmente designada por la Oficina del Censo de EE. UU. , Basada en el famoso aumento de nacimientos posteriores a la Segunda Guerra Mundial en 1946 y una disminución significativa en las tasas de natalidad después de 1964 .

A diferencia de los Boomers, no existen umbrales comparativamente definitivos por los que se definan los límites generacionales posteriores. Pero para fines analíticos, creemos que 1996 es un punto de corte significativo entre los Millennials y los post-Millennials por varias razones, incluidos factores políticos, económicos y sociales clave que definen los años formativos de la generación del Milenio.

La mayoría de los Millennials tenían entre 5 y 20 años cuando los ataques terroristas del 11 de septiembre sacudieron a la nación, y muchos tuvieron la edad suficiente para comprender el significado histórico de ese momento, mientras que la mayoría de los Millennials tienen poco o ningún recuerdo del evento. Los millennials también crecieron a la sombra de las guerras en Irak y Afganistán, que agudizaron las opiniones más amplias de los partidos y contribuyeron a la intensa polarización política que da forma al entorno político actual. Y la mayoría de los Millennials tenían entre 12 y 27 años durante las elecciones de 2008, donde la fuerza del voto juvenil se convirtió en parte de la conversación política y ayudó a elegir al primer presidente negro. A esto se agrega el hecho de que los Millennials son la generación adulta más diversa racial y étnicamente en la historia de la nación. Sin embargo, el próximogeneración – los que actualmente tienen 21 años o menos – es aún más diversa.

Más allá de la política, la mayoría de los Millennials alcanzó la mayoría de edad e ingresó a la fuerza laboral enfrentando el punto álgido de una recesión económica. Como está bien documentado , muchas de las opciones de vida de los Millennials, las ganancias futuras y el ingreso a la edad adulta han sido moldeadas por esta recesión de una manera que puede no ser el caso para sus contrapartes más jóvenes. Los efectos a largo plazo de este “comienzo lento” para los Millennials serán un factor en la sociedad estadounidense durante décadas.

La tecnología, en particular la rápida evolución de cómo las personas se comunican e interactúan, es otra consideración que influye en la generación. Los Baby Boomers crecieron cuando la televisión se expandió dramáticamente, cambiando sus estilos de vida y su conexión con el mundo de maneras fundamentales. La Generación X creció cuando la revolución de la computación se estaba afianzando, y los Millennials alcanzaron la mayoría de edad durante la explosión de Internet.

En esta progresión, lo que es único para los post-Millennials es que todo lo anterior ha sido parte de sus vidas desde el principio. El iPhone se lanzó en 2007, cuando los mayores post-Millennials tenían 10 años. Cuando eran adolescentes, el principal medio por el cual los jóvenes estadounidenses se conectaban a la red era a través de dispositivos móviles, WiFi y servicio celular de banda ancha. Las redes sociales, la conectividad constante y el entretenimiento y la comunicación bajo demanda son innovaciones que los Millennials adaptaron a medida que alcanzaban la mayoría de edad. Para aquellos nacidos después de 1996, estos son en gran parte asumidos.

Las implicaciones de crecer en un entorno tecnológico “siempre encendido” recién ahora se están enfocando. Investigaciones recientes han mostrado cambios dramáticos en los comportamientos, las actitudes y los estilos de vida de los jóvenes, tanto positivos como preocupantes, para quienes alcanzaron la mayoría de edad en esta época. Lo que no sabemos es si estos son huellas generacionales duraderas o características de la adolescencia que se volverán más apagadas en el transcurso de su adultez. Comenzar a rastrear esta generación post-milenial a lo largo del tiempo será de gran importancia.

El Pew Research Center no es el primero en trazar una línea analítica entre los Millennials y la generación que los sigue, y muchos han ofrecido argumentos bien razonados para dibujar esa línea unos años antes o más tarde de lo que tenemos. Quizás, a medida que se recopilen más datos a lo largo de los años, surja una delineación clara y singular. Seguimos abiertos a recalibrar si eso ocurre. Pero lo más probable es que los datos históricos, tecnológicos, conductuales y actitudinales muestren más de un continuo a través de generaciones que un umbral. Como ha sido el caso en el pasado, esto significa que las diferencias dentro de las generaciones pueden ser tan grandes como las diferencias entre generaciones, y los más jóvenes y los más viejos dentro de una cohorte comúnmente definida pueden sentirse más en común con las generaciones adyacentes que aquella a la cual están asignados.

A corto plazo, verá una serie de informes y análisis del Centro que se centran en las generaciones y cambian con el tiempo. Hoy, emitimos un informe que analiza algunas de nuestras tendencias de más largo recorrido en actitudes y valores políticos y sociales que continúan mostrando importantes divisiones generacionales en muchas dimensiones críticas. En las próximas semanas, actualizaremos los análisis demográficos que comparan a los Millennials con las generaciones anteriores en la misma etapa de su ciclo de vida para ver si la dinámica demográfica, económica y doméstica de los Millennials sigue diferenciándose de sus predecesores. Y este año lanzaremos una serie de encuestas a jóvenes de 13 a 17 años para comenzar a observar el uso y las actitudes de la tecnología en la próxima generación de adultos estadounidenses.

Sin embargo, seguimos siendo cautelosos sobre lo que se puede proyectar en una generación cuando se mantienen tan jóvenes. Donald Trump puede ser el primer presidente estadounidense que la mayoría de los Millennials conocen cuando cumplen 18 años, y así como el contraste entre George W. Bush y Barack Obama moldeó el debate político para los Millennials, el ambiente político actual puede tener un efecto similar en las actitudes y el compromiso de los post-Millennials, aunque cómo sigue siendo una pregunta. A pesar de la importancia de las noticias de hoy en día, es más que probable que todavía no se conozcan las tecnologías, los debates y los eventos que darán forma a los post-milenio.

Esperamos con interés pasar los próximos años estudiando esta generación cuando entre en la adultez. Al mismo tiempo, tendremos en cuenta que las generaciones son una lente através de la cual se puede entender el cambio social, en lugar de una etiqueta con la que simplificar en exceso las diferencias entre los grupos.

Corrección: una versión anterior de esta publicación equivalía a las edades de los Millennials más jóvenes en dos puntos en la historia reciente. Según nuestra definición revisada, la mayoría de los Millennials tenían entre 5 y 20 años el 11 de septiembre de 2001, y tenían entre 12 y 27 años cuando Obama fue elegido.

TEMAS: BABY BOOMERS , MILLENNIALS , GENERACIONES Y EDAD

  1. Foto de Michael Dimock

     es el presidente del Pew Research Center.

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Crianza, historia y memoria

Crianza, historia y memoria

La psicóloga Erica Burman (1994) plantea que las teorías psicológicas clásicas como la psicología del desarrollo o la teoría del apego, al momento de conceptualizar la crianza, lo hacen concibiéndola únicamente desde la relación dual madre-niño/a, de manera un tanto aislada del contexto y ambiente social. El campo social en esta área es reducida a parámetros interpersonales y comunicacionales, mientras que el sistema socio-histórico pasar a ocupar un lugar de telón de fondo ambiental, desconsiderando su influencia central en la intermediación y configuración intersubjetiva de este tipo de lazo familiar. En otras palabras, desde estas corrientes psicológicas, existe una visión estrictamente familiarista del modo de relación y vínculo entre los padres, las madres y sus hijos/as.

Lo que se pone en juego (…) es el cuestionamiento a la familia tradicional (heterosexual, monogámica, patriarcal, católica), que la psicología moderna –y especialmente la psicología del desarrollo- ha contribuido a reproducir a lo largo de la historia como el único modelo de familia (o la familia ideal).

Considero que no es posible pensar la relación adulto-niño fuera de un contexto sociocultural determinado. Existen, además, condiciones de género, sexualidad, etnia y clase que orientan y condicionan el tipo de relación y crianza que establece un adulto con un/a niño/a. Adulto que también está marcado por una historia social, subjetiva y transgeneracional.

Si nos situamos en el contexto de las sociedades latinoamericanas en el siglo XXI, no es lo mismo la crianza hacia un niño y una niña en una comunidad mapuche, en una familia pobre, en una familia monoparental, o en una familia de clase alta. En ese sentido, la crianza es siempre contextual, responde a condiciones históricas, macro/micro sociales, y a la historia personal de los padres y las madres (o de los cuidadores respectivos, que pueden ser un abuelo, tío, hermano, etc.).

Lo que se pone en juego cuando tenemos en cuenta estos elementos, entre otras cosas, es el cuestionamiento a la familia tradicional (heterosexual, monogámica, patriarcal, católica), que la psicología moderna –y especialmente la psicología del desarrollo- ha contribuido a reproducir a lo largo de la historia como el único modelo de familia (o la familia ideal). La crianza, en ese modelo de familia, se ha pensado única y exclusivamente desde la relación entre la madre y el/la niño/a, universalizándolo a todo tipo de contexto geográfico, histórico, cultural y social. No está de más recordar que toda teoría responde a su época, y las investigaciones sobre la infancia (crianza, apego, desarrollo psicológico, etc.) responden a ciertas condiciones históricas particulares. En este caso, las investigaciones se produjeron con familias bi-parentales de clase media, en países europeos occidentales desarrollados a mediados del siglo XX. [1]

Considerando el trasfondo social, cultural e histórico actual, es posible identificar ciertos factores en esos ámbitos que, a mi parecer, inciden directamente en la crianza:

  1. Histórico-epocal: Con el paso de la modernidad a la posmodernidad, comienza una serie de cambios en el ámbito de la tecnología y los medios de comunicación de masas. Los aparatos tecnológicos (celulares, notebooks, ipods, etc.) y las redes sociales empiezan a tener un rol cada vez más importante en la configuración del lazo social. Particularmente en la relación adulto-niño/a, a través de estos dispositivos, la imagen remplaza a la palabra, predominado lo visual por sobre el habla. Por ejemplo cuando un niño empieza a llorar y a gritar, y el padre no sabe que le ocurre, en vez de dar cabida a ese malestar, le presta el celular para que juegue o vea algún video en youtube, y así el niño se tranquiliza y deja de llorar. Estas son prácticas habituales en nuestra sociedad y que de alguna u otra manera empiezan a configurar el tipo de crianza en las familias. Entonces, de cierta manera, el aparato, el objeto, pasa a ser intermediario de los conflictos y del malestar infantil. El niño en su sufrimiento subjetivo, emocional, que no puede expresar o elaborar en palabras, y lo manifiesta mediante el cuerpo, es “acallado” por el celular o el ipad, quedando “narcotizado” en ese encuentro con la imagen. No es la persona, su cuidador/a, quien por medio de la palabra trata de escuchar y entender que le ocurre a ese niño, sino que es el objeto el que “calma” su malestar. La presencia del objeto, en ese encuentro, predomina por sobre la ausencia de la persona.

 

  1. Socio-cultural: En este ámbito se entrecruzan formas de concebir y relacionarse con niños y niñas, las cuales se fundamentan en imaginarios sociales de la infancia, es decir, supuestos ficticios de cómo debería comportarse un niño y una niña en ciertas situaciones determinadas. Bajo estos términos, las prácticas de crianza no están exentas de violencia.

El adultocentrismo es una forma de discriminación por rango etario.

Por un lado está el adultocentrismo, en tanto sistema de pensamiento que concibe a los sujetos catalogados como “menores de edad” (niños, niñas y adolescentes), no como sujetos propiamente tal, sino que como objetos a disciplinar, controlar y castigar. Este sistema social   se personifica generalmente en la figura del adulto varón, quien establece una relación desigual de dominación y subordinación. Desde esta posición social, en la crianza, se valida la violencia (física, psicológica, sexual, simbólica, etc.) hacia los niños y niñas como una práctica aceptada socialmente. Especialmente la violencia física manifestada en los golpes, mechoneos, cachetadas, zamarreos, los cuales se han instalado históricamente como prácticas de crianza con fines correctivos. Que un adulto golpe a otro adulto con la finalidad de exigirle respeto, no es una práctica habitual ni validada socialmente. Pero si un adulto (padre, madre) golpea a un niño con la misma finalidad, es normal, deseable y justificable

La violencia simbólica es otro tipo de violencia que suele pasar desapercibida, la cual se expresa no dando lugar a las palabras y deseos de los/as niños/as, quedando relegados a la posición de objetos de protección, invalidándolos totalmente como sujetos de la palabra y derechos.

En síntesis, el adultocentrismo es una forma de discriminación por rango etario.

Película Capitán Fantástico

Por otro lado está el sistema patriarcal. Gracias a los aportes de las teorías feministas, se ha visibilizado que la relación entre patriarcado e infancia se da a partir de la producción, enseñanza y reproducción de los roles y estereotipos de género instaurados en distintos espacios e instituciones (familia, escuela, medios de comunicación, etc.). De esta manera, la crianza hacia los niños y las niñas no se da de una forma equivalente, sino que se imponen un conjunto de ideas y representaciones sobre cómo deben ser, actuar, pensar y vestir, a partir de los géneros asignados por la cultura dado su sexo biológico. Además se les impone la heterosexualidad como la norma social universal (también conocido como heteronormatividad). Entonces, a partir de los géneros, se inculcanideas binarias de los intereses, sentimientos, conductas, actividades de los niños y las niñas. Es decir, niño y niña es equivalente a: azul/rosado/, fuerte/sensible, independiente/dependiente, racional/emocional, futbol/ballet, short/falda, etc.

 

Tal como dijo la filosofía feminista Beatriz Preciado, más que violencia de género, el género de por sí es violento, ya que impone y condiciona desde la crianza, la identidad sexual del niño/a, no dando lugar a expresiones distintas del género y la sexualidad, fuera de lógicas patriarcales-heteronormativas.

 

  1. Transgeneracional: Todo adulto está atravesado por una historia familiar, y en la crianza siempre hay elementos (recuerdos, vivencias, experiencias) de esa historia que el sujeto ha registrado en su psiquismo, y se manifiestan, directa o indirectamente, consciente o inconscientemente, en la relación con el/la niño/a.

 

Ricardo Rodulfo plantea que todo niño está atravesado por una pre-historia familiar, es decir, por las generaciones pasadas. En toda pre-historia circula un mito familiar: Gestos, conductas, actitudes, palabras, normas, tradiciones, costumbres, son componentes que van configurando la dinámica familiar y se transmiten simbólicamente de generación en generación. Todos estos elementos, desde un punto de vista psicoanalítico, son prácticas cotidianas que se articulan como significantes que se repiten y transmiten de generación en generación, marcando la posición subjetiva del niño en tanto sujeto del inconsciente. Esta transmisión de significantes no es de tipo lineal causa-efecto, sino que está entramada en una cadena simbólica en la cual un significante no remite a una cosa directamente, sino que remite a otro significante, y así sucesivamente. [2]

 

El tipo de relación que un padre/madre establece con un/a niño/a está afectada por una historia familiar, y las funciones parentales/maternales se sitúan inevitablemente en esta red intergeneracional de significantes. La manera en que nos han criado, las palabras que nos han dicho, los golpes que hemos recibido, los valores y creencias que nos han inculcado, las costumbres y hábitos que hemos aprendido, son prácticas que, al estar situadas en el orden de la repetición, marcan la posición subjetiva del adulto en la dinámica familiar y configuran el vínculo intersubjetivo con el/la niño/a.

Podríamos decir que las prácticas de crianza son asimismo prácticas sociales que se replican en el tiempo, y que en nuestra sociedad particularmente, validan una cultura de la violencia hacia los niños, niñas y adolescentes

Por lo tanto, no es posible pensar la crianza desconsiderando la historia de un adulto. La historia es lo que nos constituye como sujetos, lo que moldea la identidad y la manera de relacionarnos con el mundo y con uno mismo.

 

Además de estos factores, hay dos componentes centrales que constituyen la crianza, en cuanto a sus prácticas y lógicas, y que se sitúan en el ámbito de la subjetividad humana: Memoria e historia. La subjetividad entendida no en términos intrapsíquicos, sino que en una correlación e influencia mutua con el campo social, histórico, político, económico, etc.

 

Desde la teoría psicoanalítica la memoria y la historia son conceptos amplios y con una gran complejidad teórica, por lo que en esta ocasión se realizará sólo una aproximación general.

 

La historia (individual, familiar y social) del adulto, marcada por vivencias, experiencias, recuerdos, sueños, fantasías, moldean la forma de interacción y vinculación con el otro. Como mencionaba anteriormente, la historia es lo que consolida la identidad, la cual está construida siempre en relación con los otros (familia, trabajo, amigos, comunidad, etc.). Si la identidad es parte de la historia, y se (re)construye en relación al campo social, la historia no se restringe al ámbito familiar, sino que la trasciende. También hay una historia social y colectiva como nación que transmite generacionalmente ciertas prácticas de crianza, y que se instauran en el imaginario colectivo de las personas: formas de criar, enseñar, escuchar y relacionarse con los niños y las niñas. Podríamos decir que las prácticas de crianza son asimismo prácticas sociales que se replican en el tiempo, y que en nuestra sociedad particularmente, validan una cultura de la violencia hacia los niños, niñas y adolescentes.[3]La historia de la infancia en Chile y América Latina, es a su vez la historia de sus desigualdades[4], lo que conlleva también a la violencia estructural de la cual históricamente los niños, niñas y adolescentes han sido víctimas. Infancia, historia y violencia se entrecruzan entre sí.

La historia de la infancia en Chile y América Latina, es a su vez la historia de sus desigualdades

No hay que olvidar que en este entramado tríadico infancia-historia-violencia, los adultos fueron en algún momento de sus vidas víctimas de violencia durante sus infancias, por lo que también en sus propias historias personales la violencia se hace presente y los afecta.

 

En segundo lugar tenemos la memoria. El aporte de Freud al estudio de la memoria a partir del análisis metapsicológico, permite pensarla y comprenderla más allá de los estudios empíricos de la conciencia. Lo central aquí es la introducción de los mecanismos psíquicos y fuerzas inconscientes que intervienen en el funcionamiento del aparato psíquico.

 

Para Freud la memoria no opera simplemente a partir del almacenamiento de recuerdos del pasado que se hacen presente en la actualidad. No tiene que ver con la mera reproducción de vivencias subjetivas, sino que con la reconstrucción, reelaboración, reinterpretación, de una serie compleja y múltiple de acontecimientos que se transcriben en la memoria a modo de recuerdos, huellas, fragmentos. Los recuerdos no responden a una fidelidad pura de la realidad, a los hechos en sí, sino que a la recreación de esa vivencia pasada, a la interpretación singular de los hechos. Lo que aquí entra en cuestión es la subjetividad de cada persona, la cual responde a la singularidad de las vivencias.

 

Memoria e historia se relacionan entre sí. La memoria responde a una historia pasada, a la interpretación de esa historia, y las prácticas de crianza no están ajenas a la historia y la memoria de un adulto que cuida a un niño. Cada vez que un padre o una madre se relacionan con su hijo/a, hay algo de la historia del adulto que se manifiesta en ese encuentro, ya sea a través de gestos, palabras, actitudes, conductas, etc.

Por ejemplo, cuando a un padre le molesta de sobremanera ciertas acciones o conductas de su hijo, hace todo lo posible para que deje de hacer lo que está haciendo hasta el punto de maltratarlo. La psicoanalista argentina Beatriz Janin plantea que, en esa acción de maltrato, en eso que se quiere eliminar de un otro, generalmente, tiene que ver con algo que en realidad es insoportable en uno, que se quiere eliminar, y que retorna y se manifiesta desde el otro. [5]El adulto en ese tipo de encuentro recuerda algo de sí mismo, de su historia, con el niño.

 

Ahora bien, a pesar de que algo de la historia del adulto que se expresa en la relación con el niño, la crianza no es una mera repetición mecánica de aprendizajes, vivencias y enseñanzas durante la infancia, siempre hay nuevas experiencias y encuentros en la relación con un niño. Lo novedoso, lo creativo, es parte de la infancia. El que suelan hacer preguntas, para los adultos muchas veces son incómodas, porque nunca se las han hecho y porque tampoco tienen las respuestas. El arte de la pregunta y de la creación son capacidades inherentes en los niños y las niñas que suelen poner en cuestionamiento el saber-poder adultocéntrico.

 

Actualmente muchos psicólogos y psicólogas clasifican las prácticas de crianza en “estilos”  (democrática, autoritaria, permisiva, etc). Estas formas de categorización, a fin de cuentas, dicen poco y nada respecto al vínculo filial, ya que lo reduce a un rótulo, a una etiqueta. Los vínculos intersubjetivos adulto-niño son singulares, únicos, inclasificables. La crianza, más que un estilo, responde a nuestras historias, y cuando se clasifica y estructura una forma de relación en base a consignas, no va más allá de lo visible, es decir, lo conductual, dejando de lado el contexto sociocultural, las condiciones materiales de existencia y la historia singular del adulto.

 

Crianza, historia y memoria. Pensar la crianza sin la historia y la memoria es ubicarla en el presente borrando el pasado, cuando todo presente remite necesariamente a un pasado. Borrar el pasado implica desconocer aquello esencial que nos constituye como sujetos. Concebir a los padres y las madres como sujetos sin historia, es olvidar que en algún momento de sus vidas también fueron niños y niñas.

 

Sebastián Soto-Lafoy.
Psicólogo.
Universidad Andrés Bello
Santiago de Chile
sebastiansotolafoy@hotmail.com(link sends e-mail)

[1]Burman, E (1994). La Deconstrucción de la Psicología Evolutiva. Editorial VISOR DIS, S.A, Madrid.

[2]Rodulfo, R. (1996), “El Niño y el significante”. Editorial Paidós, Buenos Aires.

[3]Es cuestión de ver la situación del SENAME, la violencia física, psicológica y sexual en las escuelas, familias,  jardines, etc.

[4]Castillo, P. (2015). Desigualdad e infancia: lectura crítica de la Historia de la Infancia en Chile y en América Latina. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 13 (1), pp. 97-109.

[5]Janin, B. (2002). Las marcas de la violencia: Los efectos del maltrato en la estructuración subjetiva. Cuadernos de Psiquiatría y Psicoterapia del niño y del adolescente; 33/34, 149-171.

Nota del editor: Las ilustraciones que acompañarn el artículo son “Bambina con Bambola” y “Nozze in Campagna” del Henri Rousseau. La fotografía pertenece a una escena de la película “Captain Fantastic” (2016).

Toda cultura humana tiene una forma especial de dejar a sus muertos en reposo.

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El aprendizaje automático dice que Homo naledi puede no haber enterrado a sus muertos

Toda cultura humana tiene una forma especial de dejar a sus muertos en reposo. Algunos incineran los restos, otros los ponen bajo el cielo abierto, y otros los colocan en el suelo. Independientemente de su forma, ese ritual final implica una comprensión de nuestra propia mortalidad, una de las cosas que parece diferenciar claramente a los humanos de otros animales. Junto con el arte y la joyería, el entierro deliberado es una de las pocas formas en que podemos rastrear la evolución del pensamiento humano utilizando el registro arqueológico.*

Pero es difícil determinar objetivamente qué es un entierro deliberado y qué es una recolección accidental de huesos. Ahora, los científicos han intentado entregar la tarea a un juez imparcial: un algoritmo de aprendizaje automático. Su análisis indica que los posibles signos de entierro en otros homininos tienen más probabilidades de ser el resultado de la casualidad.

Grave o no?

Los arqueólogos están muy interesados ​​en descubrir cuándo los humanos comenzaron a enterrar a nuestros muertos. Por el momento, los mejores candidatos para los entierros conocidos más antiguos de los humanos modernos provienen de las cuevas de Skhul y Qafzeh en Israel, donde la gente parece haber sido enterrada con ocre y otros objetos hace unos 100.000 años.

Pero algunos investigadores incluso han sugerido que las primeras personas en celebrar algo así como un funeral pueden no haber sido nosotros en absoluto. En varios sitios en Europa, los arqueólogos han encontrado fósiles de Neanderthal en lo que podrían ser tumbas de 50,000 años de antigüedad en lugar de acumulaciones fortuitas de huesos, aunque ninguno de los entierros ha sido aceptado sin debate entre los arqueólogos.

Pero tumbar a los muertos se ve muy diferente de una cultura a otra, por lo que puede ser difícil saber con certeza si estamos ante una tumba o una agrupación accidental de huesos. “Sin embargo, estamos hablando de diferentes especies humanas, por lo que es posible que la eliminación de cadáveres mediada culturalmente se manifieste de forma diferente entre ellos que entre los humanos modernos”, dijo a Ars Technica el antropólogo Charles Egeland de la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro.

Por ejemplo, los humanos modernos a menudo visitan tumbas de amigos y seres queridos, por lo que los arqueólogos a menudo encuentran rastros de los vivos, como herramientas de piedra, huesos de animales u otros desechos, cerca de los entierros. Pero en algunos de los sitios que se han sugerido como posibles fosas para homínidos, no hay señales de tal actividad. Eso podría significar que otros homínidos simplemente no interactuaron con sus muertos de la misma manera que nosotros, incluso entre los humanos modernos, hay mucha variación entre las culturas, después de todo, o podría significar que estos sitios no son realmente tumbas.

“Sería bueno tener los cuerpos enterrados en una especie de estructura artificial que parece un entierro, pero, de nuevo, este tipo de comportamiento puede no haber sido parte de las tradiciones culturales de estas especies de humanos”, dijo Egeland.

Egeland y sus colegas decidieron dejar que una computadora tratara de decir, de acuerdo con los huesos particulares encontrados en cada sitio. El equipo suministró información sobre algunos posibles entierros tempranos de homínidos a un algoritmo de aprendizaje automático, un programa que permite a una computadora “aprender” a identificar patrones en conjuntos complejos de datos usando reglas estadísticas, junto con datos de varios otros sitios donde sabían qué suerte había caído sobre los huesos. Esos sitios incluían entierros humanos prehistóricos, cadáveres modernos no perturbados, lugares donde los huesos prehistóricos se habían acumulado de forma natural, cadáveres humanos modernos secuestrados por la vida silvestre, babuinos modernos comidos por leopardos y mandriles modernos que habían muerto por causas naturales en una cueva.

Probando un reclamo extraordinario

Los sitios en la lista de posibles entierros incluyen Skhul Cave, junto con un par de prospectos mucho más antiguos y aún más acalorados. En España, una cueva de piedra caliza llamada Sima de los Huesos (“Pit of the Bones” ) contenía los restos fósiles de 28 individuos. Según su tamaño y características, probablemente sean los restos de los primeros Neandertales o sus antepasados ​​comunes con los humanos modernos, que tienen entre 300,000 y 600,000 años de edad.

Por separado, los descubridores de Homo naledidicen que la colección de fósiles en la remota y casi inaccesible cámara Dinaledi de Sudáfrica, parte del sistema de cuevas de Rising Star, también puede ser el resultado de un entierro deliberado.

Ambas colecciones de huesos se encontraron en lo profundo de los recovecos de cuevas bastante remotas, que no parecen el tipo de lugar donde uno termina por accidente; parecen más bien el tipo de lugar al que uno podría ir para dejar a los muertos lejos del mundo de los vivos. Y casi todos los restos en ambos sitios son de homininos de la misma especie; no están mezclados con animales salvajes como cabría esperar si los carroñeros hubieran arrastrado los huesos a las cuevas para comer en relativa paz. De hecho, tanto en la Sima de los Huesos y la Cámara Dinaledi, los arqueólogos afirman que los huesos son en su mayoría sin daños por los dientes afilados y potentes mandíbulas de carnívoros, que afirman que significa que los restos fueron enterrados allí a propósito poco después de la muerte y no perturbados por carroñeros hambrientos.

Los algoritmos de Egeland clasificaron los sitios de manera bastante confiable en grupos distintos. Una de ellas estaba formada por entierros prehistóricos conocidos y cadáveres modernos no perturbados, que contenían mayores proporciones de esqueletos más o menos completos. Otro estaba compuesto por cadáveres humanos carroñeros, los babuinos que murieron en una cueva y los mandriles que comían los leopardos. El segundo grupo tenía una distribución mucho menos uniforme de los huesos; algunas partes del esqueleto eran notablemente menos comunes que otras.

Los huesos que marcaron la diferencia parecían ser los huesos de la mano y la muñeca (falanges, metacarpianos y carpos), la parte inferior del brazo (radio y cúbito), los tobillos (tarsales) y partes de la pierna (fémur y peroné, pero extrañamente no la tibia). Egeland y sus colegas dicen que eso se debe probablemente a que estos huesos son más atractivos y accesibles para los depredadores, ya que son pequeños, como los huesos de las manos y los tarsos, o no demasiado densos para romperse fácilmente con los dientes y las mandíbulas.

Aparentemente, el algoritmo pensaba que las colecciones de fósiles de Sima de los Huesos y Dinaledi Chamber parecían más restos recuperados o acumulados naturalmente que como enterramientos deliberados.

Sin embargo, el co-descubridor de Homo naledi , John Hawks, de la Universidad de Wisconsin-Madison es escéptico de las clasificaciones del algoritmo, especialmente porque agrupa a la cueva Skhūl con asesinatos de predadores, no entierros. “Este estudio ubica a Skhūl junto con casos conocidos de depredación de leopardo. Eso te dice que el método no funciona para distinguir el entierro de la actividad de los carnívoros”, dijo a Ars Technica.

Egeland, sus colegas, dicen que su trabajo no descarta la idea de que los homínidos enterraron a sus muertos a propósito en el Pit of Bones o la cámara Dinaledi, pero el estudio también muestra que no hay pruebas suficientes para probar los reclamos de entierro, y un reclamo extraordinario requiere una sólida evidencia.

Clasificando los huesos

¿Cómo sería la prueba definitiva del entierro ritual? Según Egeland, parece restos no alterados.

“Creo que, como mínimo, debería haber evidencia concluyente de que ningún otro agente biológico (por ejemplo, carnívoros) o geológico (por ejemplo, el movimiento del agua) modificó los esqueletos después de su eliminación inicial. De esta manera, podríamos estar razonablemente seguros de que los patrones que vemos son el resultado del comportamiento humano “, le dijo a Ars. Mientras que los carnívoros podrían hurgar en un entierro, por supuesto, un esqueleto completamente inalterado ofrecería una evidencia bastante convincente de que había sido colocado a propósito del carroñero.

Especialmente para Homo naledi , el debate sobre si la Cámara Dinaledi es una tumba o algo más se centra, en parte, en si los huesos allí han sido mordidos por carnívoros. Halcones y otros que interpretan la cueva como un lugar donde los homínidos colocan deliberadamente a sus muertos a descansar dicen que la cámara es demasiado profunda y demasiado difícil acceso para los huesos sean desechados los restos de comidas de algunos depredadores. Egeland y sus colegas dicen que eso es posible, sin embargo.

“La inaccesibilidad de la Cámara Dinaledi, suponiendo que la apertura actual fuera el único punto de acceso en la antigüedad, habría dificultado, pero no imposible, la participación de los carnívoros”, dijo Egeland. “Es posible que los pequeños carnívoros hayan podido acceder a la cámara para hurgar en los restos, y los carnívoros más grandes, como los leopardos, podrían haber arrastrado los cadáveres hacia la cámara”.

Gracias a las condiciones en la cueva, las superficies de muchos de los huesos no se conservan lo suficiente como para estar seguros. Pero mientras Egeland y sus colegas dicen que una preservación relativamente pobre podría dificultar la detección de evidencia de que los carnívoros manipularon los esqueletos, Hawks dice que en realidad respalda la afirmación de su equipo de que los restos de Homo naledi casi no han sido tocados por los carnívoros.

“Creo que lo que los carnívoros le hacen al hueso no es tan diferente de lo que la humedad y el tiempo le hacen al hueso: ambos eliminan las partes esponjosas del hueso, que son los extremos de los huesos largos, las costillas y las vértebras”, dijo Hawks. “En otras palabras, no miraría las vértebras y las costillas para decidir si un ensamblaje óseo fue el resultado de la actividad de los homínidos o carnívoros. Tienes que mirar todos los datos, y en los sitios de Rising Star, simplemente no hay evidencia de actividad carnívora ”

Lo que hay que recordar es que, incluso si los carnívoros roían los huesos de Homo naledi , no significa que el homínido no enterró a su muerto. Graves puede ser secuestrado, después de todo. Es solo que el secuestro hace que reconocer un entierro deliberado decenas de miles de años más tarde sea aún más difícil.

Pero…

Por supuesto, esas no son las únicas explicaciones.

“Otra posibilidad es que los homínidos se aventuraran en la cámara solo para quedar atrapados”, dijo Egeland. “Consideramos que esta es una hipótesis atractiva dado que la representación del esqueleto del Dinaledi sigue siendo muy similar a lo que vemos en un conjunto de mandriles modernos que murieron naturalmente en una cueva en Sudáfrica”.

Y un algoritmo de aprendizaje automático es tan bueno como el conjunto de datos que se le da. Las excavaciones todavía están en curso en la cueva Rising Star, que incluye la cámara Dinaledi, por lo que es difícil estar seguro de que el conjunto de datos Egeland y su equipo dieron su algoritmo de aprendizaje automático que refleja la proporción de diferentes partes esqueléticas en todo el sitio.

“La mayoría de los huesos Dinaledi todavía están en el sitio, y no podemos saber si el área pequeña que excavamos es representativa de todo”, dijo Hawks a Ars Technica. “Acabamos de excavar un nuevo esqueleto parcial este año, con algunas costillas aparentemente en su lugar. Y el esqueleto Neo, de la Cámara Lesedi, que [Egeland et al.] No incluyó en su estudio, tiene la mayoría de sus vértebras y muchas costillas, pero carece de algunos de los huesos largos, que aún pueden estar en el sitio “. Egeland y sus colegas reconocieron ese punto en su artículo, también.

En última instancia, los hallazgos significan que, hasta el momento, estos sitios no proporcionan una demostración concluyente de que los primeros Neanderthals o Homo naledi enterraron a sus muertos, pero tampoco descartan la posibilidad.

PNAS , 2018. DOI: 10.1073 / pnas.1718678115  ( Acerca de DOI ).

 

*http://humanorigins.si.edu/human-characteristics/language-symbols

Ilustración de un entierro de un niño antiguo.  Imagen cortesía de Karen Carr Studio.

 

Entierros antiguos

Hace 100,000 años

Nuestros antepasados ​​a menudo enterraban a los muertos junto con cuentas y otros objetos simbólicos. Los rituales funerarios aumentaron la memoria del grupo de la persona fallecida. Estos rituales pueden implicar la creencia de que la identidad de una persona se extiende más allá de la muerte.

 

Entierro de niño

Hace 24,000 años

En Sunghir, Rusia, un niño de doce a trece años y una niña de nueve a diez años fueron enterrados juntos, cabeza con cabeza, flanqueados por dos enormes colmillos de mamut. Los miembros de su comunidad los cubrieron con ocre rojo y los ornamentaron con gorras con cuentas, colgantes tallados y más de 10,000 cuentas de marfil.

Mi opinión: el activismo-simulacro de las redes sociales (ideología ciudadanista 2.0) – cybermedios.org

Ideología Ciudadanista 2.0, la banalización de la internet barlowiana Uno de los más peligrosos enemigos que le ha surgido al modelo crítico-barlowiano de la información en internet (modelo basado …

Origen: Mi opinión: el activismo-simulacro de las redes sociales (ideología ciudadanista 2.0) – cybermedios.org

La Compañía Explotadora de Isla de Pascua. Patrimonio, Memoria e Identidad en Rapa Nui

Reseña Libro

La Compañía Explotadora de Isla de Pascua. Patrimonio, Memoria e Identidad en
Rapa Nui

Claudio Cristino, Miguel Fuentes
(Editores)

Departamento de Antropología, Facultad de Ciencias Sociales,
Universidad de Chile,

15 de Julio 2011

Riet Delsing
1

Doctora en Antropología

I
En primer lugar quiero agradecer la invitación para presentar el libro “La Compañía
Explotadora de Isla de Pascua”. Es importante este texto interdisciplinario pensado
desde Chile – por un grupo de investigadores chilenos y Rapanui. También me parece
importante el gran interés y entusiasmo que está despertando la isla en las nuevas (y no tan nuevas) generaciones de investigadores del país.

En este volumen encontramos una abrumante cantidad de material histórico y
antropológico, a veces archi conocido para los estudiosos de Rapa Nui, pero también
hay muchos datos nuevos y ángulos de investigación novedosos que nos ayudan a
construir el pasado del pueblo Rapanui, pieza por pieza. Después de años de haber leído la misma historia sobre los acontecimientos de fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, cualquier “novedad” y enfoque distinto me produce una cierta emoción.

Talvez el principal valor del texto es el de haber hecho esta búsqueda de las piezas
faltantes del puzzle, tomando como punto de partida temáticas específicas, a través de la limitada bibliografía existente, pero también haciendo uso de materiales de archivo poco conocidos, y testimonios orales Rapanui. Así la historia Rapanui es recontada y
reevaluada con frescura, cobrando vida nueva, por ejemplo en los dos trabajos de
Cristian Moreno Pakarati que revisó materiales conocidos en función de su investigación sobre los liderazgos y rebeldías Rapanui durante el siglo pasado y ante
pasado.

Resalta una vez más que varias características y expresiones de la cultura Rapanui no
han sido entendidas por los colonizadores occidentales, como por ejemplo el significado de la tierra en una cultura polinesia. El constante y continuo malentendido sobre este significado resulta ser no sólo inquietante, sino también porfiado. Es justamente el ensayo de Edmundo Edwards, inserto en este libro, el cual nos da un exhaustivo resumen de la historia de la tenencia de la tierra en Rapa Nui, que ciertamente tiene un carácter Polinesio. Otros autores se preocupan de otros significados simbólicos, como lo hace Nelson Castro en su brillante ensayo sobre las respuestas Rapanui a la dominación colonial, por ejemplo cuando nos explica los significados de la bandera y el mástil en las culturas polinesias y occidentales.

Por inclinación personal me interesan las interpretaciones estructuralistas de Castro
como herramienta teórica para ligar pasado y presente, porque – y cito a Marshall
Sahlins – “la estructura permite la repetición y la „predicción‟ de eventos”. Esta postura estructuralista nos facilita, por ejemplo, ver – o mejor dicho extraer – el constante descontento de los Rapanui con la situación colonial, empezando con la oposición a las prácticas abusivas de Enrique Merlet, Horacio Cooper, el Comandante Rojas y tantos otros, hasta las protestas de hoy en día, que se traducen en las eternas discusiones sobre el Estatuto Especial, el control de la inmigración y las movilizaciones del último año a través de la ocupación de los terrenos tomados por el Estado Chileno en Hanga Roa y la ocupación del hotel del mismo nombre. En definitiva, todo esto expresa el persistente e insistente descontento de los Rapanui con las políticas “de estado”, un estado que no ha sido capaz de crear un ambiente de verdadero diálogo con los Rapanui, sino que por el contrario una importante resistencia de estos últimos.

El título del texto confunde un poco: aunque anuncia un tratamiento del colonialismo
empresarial en la isla – del “Company State”, como bien lo define el geógrafo
canadiense Douglas Porteous -, su contenido estaría mejor reflejado en una inversión de sus dos partes, de la siguiente manera: “Patrimonio, Memoria e Identidad Rapanui en tiempos de la Compañía Explotadora de Isla de Pascua”. Me parece que aún está por investigarse y escribir la historia de la performance de la Williamson Balfour &
Company en Rapa Nui. Necesitamos esta historia – aunque si fuera solo por razones
comparativas – porque lo que pasó en Pascua es un textbook case de un conocido
método de dominación colonial e imperial de la época, es decir un estado que relega la responsabilidad de gobernar un territorio ocupado (o anexado, como dirían otros) a una corporación privada.
En definitiva, este libro nos cuenta de las relaciones y entretelones entre Estado,
Compañía y Comunidad Rapanui, una triangulación propuesta por Rolf Foerster y que
ofrece distintas interpretaciones, dependiendo desde qué punto del triangulo se mire los acontecimientos. Es urgente hacer esta triangulación mientras que los actores Rapanui que fueron partícipes del proyecto de la Compañía aún están en esta vida terrenal.

Por esto son tan valiosos los testimonios Rapanui recogidos en este volumen. También
tenemos la suerte de que la voz del Estado Chileno de la época se ve reflejada en las
memorias de los Subdelegados Marítimos, en un idioma accesible a colonizadores y
colonizados a la vez, mientras que la historia de la Compañía puede ser investigada en
idioma Inglés, ahora leído por la mayoría de los investigadores Chilenos y Rapanui, esto último a diferencia, lamentablemente, de los archivos de otra gran Company State de mi país. Me refiero a los archivos de la Verenigde Oost-Indische Compagnie, cuyos
empleados informaron durante dos siglos (1600 a 1800) sobre sus quehaceres como
representantes del Estado Holandés, principalmente en Indonesia, todos escritos,
lamentablemente, en Holandés. Tenemos suerte entonces que los elementos para ésta
triangulación están a la vista para los involucrados, y el presente volumen constituye un excelente inicio para dicha investigación.

Me quiero detener un poco en el tema de los idiomas, los coloniales y “los otros”. En
este sentido, es importante tener en cuenta que las investigaciones en la Polinesia se han dificultado por el hecho que los investigadores de uno u otro lado no leen con facilidad el idioma del “vecino” colonial. Mientras que varios franceses leen el inglés, este no es el caso de los ingleses, y principalmente los norteamericanos. Además no hay muchos que se sienten cómodos en el idioma francés.

En el caso de Rapa Nui existe una gran cantidad de trabajos, seminarios, libros, escritos en inglés. Basta mirar las extensas actas de los congresos de la Easter Island
Foundation. A varios de estos investigadores no les es fácil leer el español, mientras a
los Chilenos y Rapanui les puede costar un poco el inglés. Este fenómeno ha inhibido
una fertilización cruzada más profunda de datos e ideas. Además, los archivos Chilenos casi no han sido tocados por los investigadores anglófonos, con excepción, talvez, de Grant McCall.

Ni hablar del hecho que pocos investigadores hablan Rapanui y todos sabemos del
abismo que este hecho ha creado entre una realidad y la otra. Así que no es tarea fácil la de hacer investigación en Rapa Nui, en la Polinesia, pero las cosas están cambiando de a poco, lo cual augura un período de intercambios más fructíferos. Y espero que
seguiremos leyendo-nos entre nosotros/nosotras, no desde una “trinchera”, sino que
desde una apertura real.

II
Miraremos ahora el riquísimo contenido de los diferentes trabajos, aunque sea solo a
vuelo de pájaro. Claudio Cristino abre el escenario con una excelente y entretenida
recopilación de la historia del período que nos concierne – basada en su tan citado texto de 1984 – y narrada a través de distintos escenarios. El cierre es tal vez un tanto abrupto, con el escenario de la integración, escenario que todavía está por estudiarse, y que ojalá pueda comenzar a ser leído de otra manera, tal vez como el escenario de la diferencia cultural, o por lo menos un escenario que da cuenta de una cierta hibridación, de multiculturalidad.

Los dos trabajos de Cristián Moreno Pakarati sobre el poder político y las rebeliones
Rapanui en los primeros años del siglo ofrecen entradas novedosas en una historia ya
muy contada. Me llamó la atención su énfasis en los linajes Rapanui, los mata, ure,
paeŋa y hua’ai, todos ligados a la kaiŋa, lo cual constituye el tejido profundo de la vida
socio/cultural Rapanui. Así estos artículos tienen como mérito el haber podido construir otra historia con las mismas fuentes. Me parece importante la conclusión del segundo trabajo de Cristián, el que permite colocar el origen de las divisiones actuales de la comunidad Rapanui en la muerte del rey Simeón Riro Kaiŋa, cuando “la comunidad dejó de actuar en bloque y de identificarse como una sola unidad”. De esta manera, las complicadas relaciones con los “otros”, sean la Compañía o el Estado, han divido y siguen dividiendo a los Rapanui hasta el día de hoy.

4
Desde la aparición de su tesis sobre “misioneros y milenaristas” en 1996 el trabajo de
Nelson Castro ha hecho un aporte teórico potente a los estudios Rapanui. En este ensayo de nuevo insiste sobre la importancia de los primeros catequistas que construyeron un espacio político donde se permitía una fusión entre lo sagrado y la soberanía Rapanui, lo cual se traducía en una estrategia de autonomía política. Castro cuenta de los seductores nuevos bienes de prestigio que trajeron los colonizadores/otros. También da las primeras pistas para un análisis de género y el protagonismo político de las mujeres Rapanui, desde los tiempos de Aŋata hasta el día de hoy.

Rolf Foerster, por su parte, hace un interesante y bien documentado análisis del rol
jugado por el obispo Rafael Edwards, feroz crítico de la Compañía y defensor del
pueblo Rapanui, pero a la vez de la soberanía nacional. Rolf enfatiza la triangulación
entre Compañía, Estado y Comunidad y otra, entre Pascua, Edwards y la Nación. Esta
última la ilustra a través de la fotografía, un medio/disciplina subutilizada en los análisis académicos. La acción del obispo Edwards contribuyó al desmedro de la soberanía Rapanui, una soberanía a la cual también alude Nelson Castro, y que fue teóricamente desarrollado por el cientista social Partha Chatterjee, fundador del grupo de los estudios subalternos. Aquel habla de un “inner domain”, un espacio interior, el de la identidad cultural, característica fundamental de los nacionalismos anticoloniales modernos. Una pista muy interesante para perseguir en los estudios Rapanui.

Seguimos este entretenido viaje por los artículos de este libro. Aquí notamos que el
libro se vuelve un poco repetitivo a veces, debido a una cierta auto-referencia. Me
refiero a que algunos autores sobre-citan a los otros ensayos recopilados en el mismo
volumen, cosa que se podría haber evitado en la edición del manuscrito.

Miguel Fuentes vuelve a la cuestión de la soberanía Rapanui en su extenso artículo
sobre las relaciones entre Compañía, Estado y Comunidad isleña durante el período
1917-1936, el cual marca a través de hitos específicos. Entra en discusión con Rolf
Foerster sobre la capacidad del pueblo Rapanui “para construir „soberanías‟ en los
márgenes del dominio de los agentes coloniales”. Insisto que es una discusión
importantísima. Aunque se refiere en este caso al espacio reducido de Hanga Roa durante la época de la Compañía, se podría extender la metáfora al espacio, al territorio Rapanui dentro del Estado de Chile hoy en día, donde los Rapanui están luchando para conservar su inner domain – a pesar de los extensos procesos de hibridación – un espacio propio,un cuarto propio como diría Virginia Woolf. El texto de Fuentes tiene méritos por su extenso uso de material de archivo, de las memorias de los subdelegados marítimos Recabarren y Olalquiaga, de donde manan datos desconocidos, por ejemplo sobre la huelga del 1928. Fuentes también se refiere al uso de la lengua Rapanui, la vanaŋa, como herramienta de sublevación.

Ya se mencionó que el ensayo de Edmundo Edwards relata el tema de la tierra en Rapa Nui de manera clara y concisa, empezando con una excelente introducción sobre la tenencia de la tierra en la Polinesia, aunque eché de menos las fuentes en que se basa este relato. Para contar la historia de la tierra en Pascua, Edmundo hace extensivo uso  de los manuscritos misioneros que revelan datos nuevos y fascinantes. Así nos informa acerca del rol de la iglesia en la expropiación de las tierras y en la concentración de la población Rapanui en Hangaroa. Aunque sugiere que no existen tierras ancestrales en Hanga Roa, cabe recordar aquí el análisis que hace Grant McCall sobre este tema. El propone que, no obstante que los Rapanui fueron separados de sus tierras ancestrales, no se separaron de su tradicional concepto de la tierra, y que los lugares que ocupan en Hanga Roa llegarían a remplazar la kaiŋa tradicional de su mata. Una interpretación estructuralista, por cierto. El ensayo de Edwards es un texto escrito desde adentro con conocimiento y pasión, que refleja los largos años de investigación y la cercanía que el tiene con su lugar y su tema.

Seguimos con dos trabajos, realizados por las/los antropólogas y arqueólogas Francisca Santana, Constanza Roa, Rodrigo Retamal y Miguel Fuentes sobre modos de vida, salud y alimentación durante la Compañía. Están repletos de datos interesantes que nos ayudan a reconstruir la vida cotidiana de los Rapanui en estos tiempos. Queremos volver a notar que enfoques diferentes producen ángulos diferentes. Mucha información viene de informantes Rapanui y felicito a lo/as investigadores por el aparente contacto fluido que tuvieron con ellos.

El segundo artículo de Miguel Fuentes, junto al arquitecto Felipe Rovano, se articula
desde la disciplina de la Arqueología industrial. Esta óptica me hace recordar a los
conocidos análisis del trazado reticular de las ciudades coloniales latinoamericanas,
donde los españoles intentaron de domesticar los espacios indígenas anteriores, a través  de la imposición de calles formados de ángulos rectos, alrededor de una plaza con construcciones arquitectónicas representando a los máximos poderes del estado y la iglesia.

Para el caso de la isla, Fuentes reemplaza el concepto de la company town de los
asentamientos industriales del continente con el de company land como tipo de
organización territorial, es decir que la isla entera fue ocupada en función del fundo
ovejero de la Compañía, situación ya preparada por los misioneros a través de la
concentración de los Rapanui en Hangaroa. El modelo no se impone del todo como
herramienta de control social, por varios factores, como son: el territorio restringido de la isla con una población mínima, la resistencia de esta población, y el poder de “las
caras vivientes de los ancestros”, los moai, desplazados en el territorio como guardianes de sus descendientes. Un ejercicio interesante el de Fuentes y Rovano, aunque los conceptos utilizados talvez requieren de un desarrollo mayor para hacerlos más productivos.

Y entramos en la parte final del libro, el de los testimonios, a cargo de los historiadores
Carmen Gloria Soto, Miguel Fuentes y de los Rapanui Alberto Hotus y Felipe Pakarati.
En el primer artículo se intenta hacer una recuperación de la memoria histórica sobre la vida de los Rapanui en tiempos de la Compañía, tomando para esto como base los
testimonios orales realizados por Rapanui alrededor de distintas temáticas como son el
trabajo, las restricciones y los conflictos. El hilo conductor de la narrativa está hecha por los investigadores, a diferencia del reciente libro de Patricia Štambuk sobre la historia oculta de Isla de Pascua, en lo cual la autora cede su voz a los entrevistados, con excelentes resultados. En este trabajo la estrategia ha sido distinta, en el sentido que se agregan datos de archivo, principalmente de cartas e informes de los subdelegados, los cuales son hilados con los testimonios Rapanui por los autores del artículo. Me parece interesante comparar estos métodos y evaluar sus méritos para futuras presentaciones de testimonios orales.

Luego, Alberto Hotus nos cuenta, con una memoria impecable, acerca de su primera
salida al continente en 1940 y su posterior experiencia como enfermero al cuidado de
los pacientes de lepra en la isla. Posteriormente, Felipe Pakarati nos habla como ex
trabajador de la Compañía, de la empresa Williamson, como el dice, con el objetivo
fundamental de dar cuenta de esta vida de forma imparcial, para contribuir a la
historiografía de la isla.

Me queda por último mencionar el recuento del trabajo colectivo que resultó en la bella Cantata Rapanui sobre la revolucionaria Aŋata, aquí presentada por su principal creadora, Sofía Abarca, y el excelente y tan necesario trabajo sobre la situación jurídica en Rapa Nui de Paola González. Ella denuncia el espíritu asimilacionista de las normas legales chilenas, históricamente y en la actualidad, en cuanto a los pueblos indígenas en general y Rapa Nui en particular.

Aquí termino este viaje por los diversos senderos de Rapa Nui en tiempos de la
Compañía Williamson Balfour. Se aprecia el esfuerzo, la pasión y el excelente resultado de un trabajo en equipo de esta institución académica, un trabajo realizado con fondos públicos, tan esenciales y tan discutidos en estos días de protesta nacional por una educación pública de calidad, cuyo valor está ampliamente demostrado en este proyecto editorial.

Ha sido tremendamente útil e iluminadora la lectura de este volumen, porque ayuda a pensar la isla desde los tiempos de la Compañía con nuevos elementos, nuevos
investigadores y por nuevas sendas.
1 Universidad de Leiden, Universidad de California Santa Cruz (PhD).

http://www.uchile.cl/publicaciones/73672/la-compania-explotadora-de-isla-de-pascua

Flujos migratorios globales. La búsqueda de trabajo y fuga de la pobreza

EDICIÓN 414 | 15 DE ABRIL DE 2013

Flujos migratorios globales. La búsqueda de trabajo y fuga de la pobreza

Ricardo Machado

 

Para la investigadora en comunicación Denise Cogo, los movimientos migratorios están relacionados, entre otros factores, a razones económicas muy fuertemente ligadas a la crisis de 2008 Para la investigadora Denise Cogo, los factores económicos, tales como la búsqueda de trabajo y la fuga de situaciones de pobreza, son importantes impulsores de los flujos migratorios globales, lo que ayuda a entender por qué estos flujos se han dirigido prioritariamente a los llamados países y regiones mayor desarrollo como América del Norte y Europa Occidental, o incluso Oriente Medio y algunos países asiáticos como Japón “. La reflexión es parte de una entrevista por e-mail a IHU On-Line .

Denise Cogo es licenciado en Periodismo Audiovisual y Gráfico francesa literatura portuguesa en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, un especialista en la comunicación social Estilos Periodísticos de la Universidad Católica de Rio Grande do Sul – PUCRS y Unisinos Educación Popular. Cursó maestría y doctorado en Ciencias de la Comunicación por la PUC-SP y por la Universidad de São Paulo, respectivamente. Es post-doctora por la Universidad Autónoma de Barcelona – UAB, en España. Es investigadora y profesora del Programa de Postgrado en Comunicación de la Unisinos.

Aunque no se centra en sus investigaciones sobre la cuestión del tráfico humano, Denise tiene presente en sus estudios la cuestión de la migración. En 2011 participó-cerca de otros investigadores brasileños y de representantes de redes migratorias y organizaciones de apoyo a las migraciones- de la construcción de una propuesta dirigida a la elaboración del II Plan Nacional de Enfrentamiento al Tráfico de Personas, en consulta pública promovida por el gobierno federal, medio del Ministerio de Justicia, de la Secretaría de Derechos Humanos y de la Secretaría de Políticas para Mujeres. En la última semana se puso a disposición para descargar la versión en línea de la Guía de las Migraciones Transnacionales y la Diversidad Cultural para Comunicadores – Migrantes en Brasil (www.guiamigracoesdivcult.com), resultado de dos años de trabajo que contó con la colaboración de colegas investigadores de universidades nacionales e internacionales. El libro fue editado por el Instituto de Comunicación Autónoma de Barcelona y divulgado en acceso abierto por el Instituto Humanitas Unisinos -IHU.

Ver la entrevista.

IHU On-Line – ¿Cuál es el contexto mundial en que las migraciones se han establecido en las últimas décadas, teniendo en cuenta los desplazamientos, tránsitos y acogidas de migrantes?

– Denise Cogo –Las migraciones transnacionales son una experiencia humana y un fenómeno sociocultural, económico y político que conforman la historia de nuestras sociedades. Los movimientos y flujos migratorios son dinámicos y asumen especificidades en diferentes etapas y contextos históricos, pudiendo ser más permanentes o transitorios. Múltiples factores vienen colaborando para impulsar flujos y ciclos migratorios en todo el mundo tales como las guerras, los regímenes dictatoriales, las crisis económicas, los desastres ambientales, las políticas de incentivo o represión a las migraciones por parte de Estados y gobiernos. Las propias redes migratorias operan también como espacios de interacción sociocomunicacional entre los migrantes, pudiendo colaborar para la constitución, ampliación o refuerzo de determinadas rutas y movimientos de migración entre naciones o regiones. Como ejemplo contemporáneo de estos flujos, podemos recordar el papel preponderante desempeñado por los inmigrantes turcos en la reconstrucción de Alemania en la posguerra. Otro ejemplo es el de España, que se constituyó por mucho tiempo como un país de emigración debido a la pobreza, el desempleo y los episodios como la Guerra Civil y la dictadura franquista, que impulsaron el exilio de españoles. Posteriormente, a partir de finales de los años 1990 hasta 2008, especialmente a partir de la creación de la Unión Europea, España se ha convertido en uno de los principales países receptores de inmigrantes en el contexto europeo e internacional, pasando a albergar poblaciones de varias nacionalidades oriundas, entre otros, de América Latina, de países árabes, de Asia y del propio este europeo, atraídas especialmente por las oportunidades económicas y de trabajo en sectores como el de la construcción civil. Con la crisis económica que comenzó en 2008 y que ha afectado, sobre todo, los Estados Unidos y los países de Europa, España y otros países europeos como Portugal y Grecia, regresaron a los países con un importante flujo migratorio, al mismo tiempo que los países de América del Sur como Brasil y Argentina van viviendo un crecimiento de los flujos migratorios oriundos de Europa, Estados Unidos y América Latina. Uno de los flujos migratorios recientes y que se vienen intensificando en Brasil es el de los haitianos que comenzaron a llegar al país tras el terremoto que alcanzó el país en 2010. Datos del Ministerio de Trabajo revelan que en 2012 creció en un 3,5% en el caso de los extranjeros en Brasil,

Nuevo escenario

En este nuevo escenario global de crisis, hay que tener en cuenta el importante retorno de los inmigrantes de América del Sur, entre los que se encuentran los brasileños constituyen el contingente de retorno de los inmigrantes procedentes de países como Portugal, Estados Unidos y Japón, los contextos que se han convertido en los principales destinos de la migración brasileña en el exterior. A raíz de este crecimiento de la inmigración hacia Brasil y del retorno de los brasileños, el gobierno, los movimientos migratorios y las organizaciones de apoyo a las migraciones pasaron a discutir la necesidad de definir políticas migratorias que atiendan las necesidades de inserción de esos nuevos flujos que llegan al país una vez que la inmigración se rige, aún, por el Estatuto del Extranjero creado en la época de la dictadura.

Es importante recordar que factores económicos, tales como la búsqueda de trabajo y la fuga de situaciones de pobreza, son importantes impulsores de los flujos migratorios globales, lo que ayuda a entender por qué estos flujos se han dirigido prioritariamente a los llamados países y regiones de mayor desarrollo como América del Norte y Europa Occidental, o incluso Oriente Medio y algunos países asiáticos como Japón.

IHU On-Line – ¿De qué manera pueden explicarse las relaciones entre el aumento de la intensidad de la migración internacional clandestina y la sociedad de consumo?

– Denise Cogo –La producción y circulación de información, así como la confiabilidad atribuida a tales informaciones, es una de las dinámicas presentes históricamente en la trayectoria de los migrantes y las redes migratorias transnacionales. Las interacciones comunicacionales interpersonales fueron y son imprescindibles para la circulación e intercambio de esas informaciones dentro de los grupos de referencia de los migrantes. El investigador Oswaldo Truzzi observa que, en las migraciones de finales del siglo XIX, los contactos personales asumían mayor importancia que las informaciones no personales como fuentes de información para aquellos que deseaban migrar. Según el autor, la persona o familia que pensaba en migrar tendía a confiar más en la información proporcionada, en vivo o por carta, por un pariente, vecino o amigo, por ejemplo, que en los folletos de propaganda distribuidos por un agente reclutador,

En las últimas décadas, este escenario se reconfigura con la intensa presencia y consumo de las tecnologías de la comunicación -como la Internet y el teléfono celular-, que vienen colaborando para un reordenamiento territorial de las experiencias de los migrantes a nivel local y global y en las experiencias del transnacionalismo migrante y de las redes migratorias. Como señala el investigador Alejandro Portes, aunque existan, en la historia de las migraciones, ejemplos de transnacionalismo, el fenómeno recibió un fuerte impulso con el advenimiento de las tecnologías en el área de los transportes y de las telecomunicaciones, que vinieron facilitar enormemente la comunicación rápida de las fronteras nacionales y la grandes distancias. Investigador del tema de las migraciones,

Sociedad de consumo

Sin duda, en el contexto de la sociedad de consumo, preferiría hablar de sociedad de la información, la facilidad de contacto e interacción, a través de las tecnologías de la comunicación, con un intenso y acelerado flujo de imágenes, representaciones e imaginarios sobre modos de vida de diferentes culturas , sobre los escenarios y coyunturas políticas y económicas de naciones y regiones, factores que pueden motivar el deseo de migrar, favorecer el conocimiento sobre posibles lugares de migración, contactar con migrantes y redes migratorias, etc. Investigaciones académicas y reflexiones generadas en el contexto de pastorales y organizaciones de atención a las migraciones ya empiezan a evidenciar que en los flujos recientes de inmigrantes haitianos hacia Brasil no se puede despreciar la fuerza de las imágenes de nuestro país como “potencia económica” de las oportunidades de trabajo posibilitadas por los grandes eventos como la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos. Esto se evidencia en expectativas expresadas por inmigrantes haitianos sobre Brasil como destino migratorio, aunque esas expectativas no se cumplen necesariamente. Expectativas que pueden estar relacionadas al consumo de las tecnologías mediáticas por parte de esos inmigrantes que posibilitan interacciones con Brasil previamente a la emigración, oa las interacciones cotidianas de la población haitiana con brasileños integrantes de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (Minustah). Evidentemente que eso no nos lleva a desconsiderar otros factores que colaboran en esos procesos migratorios como la necesidad de emigrar desencadenada por la situación de precariedad vivida por los haitianos,

Por lo tanto, esa relación entre impulso a la migración y sociedad de consumo o sociedad de la información no puede ser vista de modo causal, ya que los migrantes, aunque condicionados por diferentes estructuras y factores -económicos, políticos, sociales y culturales-, son también sujetos de sus propias historias migratorias y actúan, con el capital material y simbólico de que disponen, de modo activo en la constitución de sus propios procesos migratorios en los que concurren la mediación o no de esos imaginarios sobre los lugares de emigración.

Las motivaciones para migrar son a menudo multifactoriales. Múltiples variables y con pesos distintos concurren en la decisión e implementación de los procesos migratorios. La cuestión de la clandestinidad es una de esas variables que asume varias dimensiones,

IHU On-Line –¿Cuál es la importancia de un debate más amplio sobre la cuestión de las migraciones en los productos mediáticos?

En el análisis de las relaciones entre medios y migraciones, adoptamos el entendimiento propuesto por Bakhtin del lenguaje como materia social y dialógica, expresión simbólica o representativa de los conceptos, preconceptos y valores, que resulta de la convivencia y embates colectivos entre los sujetos (por ejemplo, espacios simbólicos de construcción, visibilidad y circulación de ideas e imágenes) no son hechos dados, sino productos de la acción humana que, se constituyen en el lenguaje a través de espacios de interacción verbal ocupados por diferentes sujetos. Las categorías y conceptos, como las propias nociones relacionadas con las migraciones, que resultan de las disputas y relaciones de poder que involucran a esos diferentes sujetos ocupantes de estos espacios de interacción, no son por lo tanto sólo descriptivos, sino también constitutivos y explicativos de la realidad social. 

Inmigración calificada

Con base en ese entendimiento, investigaciones académicas realizadas en diferentes contextos nacionales se han ocupado, desde hace algunos años, en reflexionar sobre la creciente presencia de representaciones mediáticas criminalizadoras de las migraciones contemporáneas a través de la frecuente asociación de los migrantes a “problemas, amenazas y conflictos” o, la “ilegalidad”. Tales representaciones han contribuido a fijar sentidos y componer un tipo de memoria sobre las migraciones transnacionales que no favorecen el entendimiento de la alteridad migratoria y ni colabora para las relaciones interculturales y procesos de ciudadanía de las migraciones.

En el caso de Brasil, con el crecimiento de la inmigración internacional hacia el país, más recientemente podemos observar también que los medios vienen actuando en la construcción del concepto de “inmigración calificada” o de “mano de obra calificada, “Para hacer referencia a inmigrantes portadores de niveles diferenciados de escolaridad y especialización profesional, así como de patrones de desarrollo económico y social de las naciones de las cuales proceden -especialmente las europeas-, los cuales estarían preparados para ocupar puestos de trabajos carentes de mano de obra en Brasil. En la construcción de la noción de “inmigración calificada”, los medios de comunicación no dejan de actualizar los sentidos en torno a esa memoria sobre un “ser europeo” o una “europeidad” a partir de la construcción de la calificación de la nueva inmigración procedente de Europa en contrapunto no cualificación y, a veces, conflictividad en que aparecen encuadrados los inmigrantes oriundos de otros contextos, como América Latina y África, algunos de los cuales ya presentes en Brasil anteriormente a ese nuevo flujo migratorio europeo. Claro que,

Disputas de hegemonía

Necesitamos entender que esas tendencias de criminalización de las migraciones disputan hegemonía con otras narrativas sobre las migraciones que se construyen y circulan en diferentes contextos. En primer lugar, porque el universo de los medios es homogéneo. En segundo lugar, porque en el actual escenario de la llamada sociedad en red, las disputas narrativas sobre fenómenos y experiencias sociales, tales como las migraciones, son favorecidas por el advenimiento de los medios digitales como internet y de sus características como la hipertextualidad, la multimidialidad, la interactividad que posibilitan procesos transmidiáticos y transnarrativos que van a componer flujos de lo que algunos investigadores vienen llamando “conversaciones públicas” en torno al tema de las migraciones, contribuyendo a pluralizar los imaginarios y memorias sobre las migraciones contemporáneas e insertar, en la agenda pública, demandas relacionadas a los derechos humanos de los migrantes. En este contexto, los propios migrantes, sus redes, asociaciones y las organizaciones de apoyo a las migraciones vienen haciendo un amplio uso de los medios digitales e impresos – sea produciendo medios de comunicación propios y aprovechándose de espacios como la de las redes sociales, como pudimos ver en nuestra última encuesta se estudian diez experiencias de producción de medios de inmigrantes latinoamericanos en las ciudades de Porto Alegre, Sao Paulo, Buenos Aires, Lisboa y Barcelona.

Al usar los medios, los inmigrantes que buscamos buscan construir, organizar y dar visibilidad pública a sus luchas por derechos humanos y ciudadanía a nivel local y global, ejercitando lo que denominamos ciudadanía comunicativa de las migraciones latinoamericanas. Con diferentes usos de los medios, los inmigrantes promueven una articulación identitaria de la diáspora latinoamericana dispersa por el mundo; atribuyen visibilidad a la diversidad que compone la propia cultura latinoamericana; se esfuerzan por constituir un campo discursivo contrahegemónico de construcción mediática de las migraciones transnacionales en contraposición a la criminalización de las migraciones y usan esos medios para constituir estrategias de movilización en el campo de las políticas migratorias nacionales y supranacionales relacionadas a las demandas por ciudadanía universal de las migraciones, buscando la universalización de los derechos sociales y políticos más allá de la pertenencia a territorios nacionales.

experiencias

Otra experiencia reciente de apropiación de Internet es el de la Plataforma “No nos vamos a echan” (www.nonosamosnosecu.net), creada y mantenida por jóvenes españoles y que se viene capilarizando por varios espacios de internet como un esfuerzo de articulación a la diáspora española en el marco del debate, denuncia y búsqueda de alternativas acerca de lo que esos jóvenes denominan de exilio forzado de la juventud española que deriva de la crisis económica vivida por España. El pasado 9 de abril, el grupo convocó una manifestación pública en capitales de países a los que emigraron jóvenes españoles (París, Bruselas, Buenos Aires, etc.) utilizando redes sociales como Facebook, Twitter, YouTube, etc. En su sitio el grupo ofrece un mapa interactivo donde los jóvenes inmigrantes pueden proponer breves relatos sobre su condición de inmigrantes y de precariedad juvenil a través del llenado de un formulario que incluye, entre otros, datos como nombre, edad, en qué país vive, situación laboral, profesión, historia de precariedad, condición de migración forzada, deseo de retorno, etc. Interesante que aquí podríamos hablar de jóvenes que luchan por el derecho a la no migración o al menos por la construcción de un espacio de autonomía juvenil que posibilite vivenciar la inmigración como un deseo o proyecto.

En la perspectiva de colaborar para el desplazamiento de la dimensión criminalizadora que viene pautando la cobertura de las migraciones contemporáneas y contribuir con subsidios para comunicadores y periodistas que actúan en la cobertura de la realidad de las migraciones transnacionales en crecimiento en Brasil, lanzamos recientemente la Guía de las migraciones transnacionales y diversidad cultural para comunicadores – migrantes en Brasil, que está disponible en versión online para descarga gratuita (www.guiamigracoesdivcult.com) y en versión impresa. Esta guía es producto de un trabajo de más de dos años que buscó dar aplicabilidad a más de diez años de investigaciones sobre el tema de los medios y las migraciones. Fue elaborado en asociación con la periodista e investigadora Maria Badet,

IHU On-Line – ¿Qué dinámicas de ciudadanía intercultural están relacionadas con las cuestiones de migración?

– Denise Cogo –Primero, es necesario hacer una diferenciación entre migración como experiencia humana y el carácter social y jurídico que va a asumir esa migración en una etapa de nuestra historia. La figura social y jurídica del inmigrante-emigrante no existió desde siempre, pero se consolidó en el contexto de la creación de los Estados-nación y del nacionalismo en América y en Europa en el siglo XX, como una categoría definitoria del que abandona un país para establecerse en un país otro y que se vuelve blanco de vigilancia y control de Estados y gobiernos. Sin embargo, como experiencia humana, las migraciones no se desarrollaron y no se desarrollan limitadas a ese espacio “objetivo”, de carácter institucional y soberano vinculado a la idea de nación, o sea, las migraciones se constituyen también por su dimensión humana y subjetiva de movimiento y acción que implica la vivencia de múltiples territorialidades y experiencias simbólicas en torno de las cuales el ser ciudadano para los inmigrantes no tiene que ver únicamente con los derechos reconocidos por el Estado o con los modos de pertenencia a una nacionalidad, pero con prácticas sociales y culturales que van siendo gestadas por los propios migrantes en sus procesos cotidianos de tránsito y / o permanencias en contextos diferenciados que envuelven los lugares de origen con el de destino. Las dimensiones jurídicas (relacionadas con la obtención de documentación para la permanencia) así como la dimensión material y económica (relacionada a trabajo, vivienda, etc.) son fundamentales para la constitución de los procesos de ciudadanía de los migrantes,

Teorias de cultura

En esta perspectiva, en el marco de las teorías de la cultura y del multiculturalismo, la interculturalidad es un concepto útil para que nos indagemos sobre la necesidad de que los migrantes sean reconocidos como sujetos de derechos sociales y culturales en las múltiples dimensiones que componen su subjetividad, y no sólo económica o jurídica. Aunque muchos gobiernos e instituciones tienden a enfatizar casi exclusivamente una dimensión economicista de las migraciones cuando, por ejemplo, restringen con leyes la circulación de personas o cuando promueven la llamada “migración cualificada”, los migrantes, sus redes y organizaciones se han empeñado en forjar espacios de diálogo que permitan la producción de un “lugar” o una “ética” no asimilacionista que sea capaz de hacer converger dimensiones culturales e identitarias universales y / o particulares relacionadas tanto a los contextos de origen como de destino de los migrantes. Podemos decir que la ciudadanía intercultural se evidencia en el deseo y esfuerzo de los migrantes de ser comprendidos como Otro en su cultura, de gestar espacios para la expresión de su diversidad histórica y cultural en la expectativa de que sus experiencias identitarias no sean generadoras de desigualdades de situaciones y, oportunidades. La propia lucha por la llamada ciudadanía universal ha servido para evidenciar cuánto los migrantes son vistos como pertenecientes a otro gobierno y con lealtad a otra soberanía.

IHU On-Line – ¿Qué pistas existen en el sentido de una apertura mayor en la discusión de las agendas de las migraciones en términos mediáticos y cómo esto puede contribuir al combate del tráfico humano?

Denise Cogo – En esta propuesta, que planteó una serie de sugerencias, algunos de los cuales han cubierto aspectos específicos de la función de los medios relacionados con la trata de personas, especialmente teniendo en cuenta la proximidad de eventos como la Copa Mundial y los Juegos Olímpicos. Destacamos aquí estos aspectos, como aparecen en la redacción del documento enviado al gobierno federal:

a) Instituir la actuación de Consejos Consultivos con representantes del Estado y de la sociedad civil que colaboren en la definición de directrices para la producción y circulación de imágenes sobre Brasil en materiales de turismo, propaganda y divulgación a ser vehiculados en los medios de comunicación impresos y digitales y en espacios públicos diversos en el país y, principalmente, en el exterior. La actuación del Consejo podría contribuir a diversificar las representaciones de Brasil pautadas en matrices del tropicalismo, especialmente aquellas que tienden a asociar a Brasil a la sexualidad o ciertos estereotipos étnicos y sexuales.

b) En la actuación del Consejo, sugerimos una atención especial para la intensificación del flujo de imágenes y discursos sobre Brasil que deberá transcurrir de la realización de grandes eventos como la Copa del Mundo de 2014 y las Olimpiadas de 2016. Sin embargo, además de estos eventos de gran visibilidad, es necesario crear instancias de observación y monitoreo de la elaboración de imágenes sobre Brasil vehiculadas fuera del país – en la modalidad, por ejemplo, de observatorios. Tales instancias fomentarían el debate sobre esas imágenes y su efectiva contribución a la prevención del tráfico.

c) Elaborar materiales impresos y online de subsidios para periodistas y comunicadores que actúan en organizaciones mediáticas y en movimientos sociales, visando la sensibilización y la orientación sobre el tratamiento mediático de la temática del tráfico de personas.

d) Crear instancias de seguimiento de Internet (en la modalidad, por ejemplo, de observatorios de estudios) para el desarrollo de investigación académica sobre las diversas formas de implicación y usos del espacio digital (sitios, redes sociales, etc.) que puedan servir de subsidios para orientar la formulación de políticas y acciones institucionales. Se entiende que el espacio digital no debe ser controlado, pero puede ser utilizado para movilizar acciones positivas visando la sensibilización de la sociedad civil y de los agentes de estado para la complejidad y desafíos tanto de caracterización de los sentidos atribuidos a la condición de “víctima” del tráfico, en cuanto a la diversidad de dinámicas que envuelven el trabajo sexual.

Polis. Revista Latinoamericana

Polis Revista Latinoamericana es una publicación cuatrimestral (abril, agosto y diciembre) de Ciencias Sociales publicada por la Universidad de Los Lagos (Chile) –http://www.ulagos.cl– y editada por el CEDER –http://ceder.ulagos.cl/– (sede Santiago). Es arbitrada e indexada a nivel nacional e internacional. Su nombre deriva de una tradición de pensamiento clásico para la cual la ciudad, y en este caso, la sociedad, es el horizonte de nuestra acción como universidad.

La revista está pensada como una contribución a la búsqueda en la sociedad actual del interés público, de intereses generalizables y genéricos, que superen las limitaciones y rigidez propias de las miradas particulares o corporativas, las cuales siendo respetables como expresión de la diversidad de la sociedad, no pueden, sin embargo, pretender monopolizar la visión y la reflexión sobre temas que nos conciernen a muchos o a todos. Siendo una revista académica en una sociedad como la actual, que presenta crecientes tendencias a la fragmentación y la atomización, le corresponde hacerse parte de la elaboración de perspectivas de análisis, comprensión y de acción que contribuyan a su integración social y cultural.

RIIN

polisPolis Revista Latinoamericana es una publicación cuatrimestral (abril, agosto y diciembre) de Ciencias Sociales publicada por la Universidad de Los Lagos (Chile) –http://www.ulagos.cl– y editada por el CEDER –http://ceder.ulagos.cl/– (sede Santiago). Es arbitrada e indexada a nivel nacional e internacional. Su nombre deriva de una tradición de pensamiento clásico para la cual la ciudad, y en este caso, la sociedad, es el horizonte de nuestra acción como universidad.

La revista está pensada como una contribución a la búsqueda en la sociedad actual del interés público, de intereses generalizables y genéricos, que superen las limitaciones y rigidez propias de las miradas particulares o corporativas, las cuales siendo respetables como expresión de la diversidad de la sociedad, no pueden, sin embargo, pretender monopolizar la visión y la reflexión sobre temas que nos conciernen a muchos o a todos. Siendo una revista académica en una sociedad como la actual, que presenta crecientes tendencias…

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Cultura y migraciones: Enfoques multidisciplinarios

Este libro, con un enfoque multidisciplinario, reúne artículos en torno a la cultura y las migraciones, en donde se encuentran temáticas de gran interés, tales como multiculturalismo, transnacionalismo, exilio, riesgos, frontera, etc., que esperan aportar al debate académico, así como generar nuevas interrogantes e inquietudes. Se presenta como la primera obra colectiva del Centro de Investigación de Procesos y Prácticas Culturales Emergentes (CIPPCE) de la Universidad de Santiago de Compostela.

2013
ISBN-13: 978-84-15876-29-8
Edición a cargo de Felipe Aliaga Sáez
http://www.usc.es/libros/index.php/spic/catalog/book/638

RIIN

Tapa de Cultura y MigracionesEste libro, con un enfoque multidisciplinario, reúne artículos en torno a la cultura y las migraciones, en donde se encuentran temáticas de gran interés, tales como multiculturalismo, transnacionalismo, exilio, riesgos, frontera, etc., que esperan aportar al debate académico, así como generar nuevas interrogantes e inquietudes. Se presenta como la primera obra colectiva del Centro de Investigación de Procesos y Prácticas Culturales Emergentes (CIPPCE) de la Universidad de Santiago de Compostela.

2013
ISBN-13: 978-84-15876-29-8
Edición a cargo de Felipe Aliaga Sáez

ÍNDICE
Presentación
Diáspora, memoria e identidad
– Enclaves, repertórios e sistemas culturais. Notas para uma achega ao sistema cultural galego e os enclaves americanos no franquismo
Cristina Martínez Tejero
– A outra Arxentina: a narrativa de mulleres e a emigración entre ‘tanos’ e ‘gallegos’
Marco Paone
– A reconstrución das etnicidades galegas transnacionais
Xaquín Rodríguez Campos
– Unha experiencia migratoria: memoria e futuro en Lúa do Senegal, de Agustín…

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Digital tools for qualitative research: A world of possibilities

La tecnología, siempre avanzando, ha cambiado lo que significa no solo ser humano, sino involucrarse más ampliamente en la investigación cualitativa. Ya sea que se los describa como “nativos digitales” o “Millennials”, los investigadores de hoy en día necesitan saber cómo aprovechar el poder de sus dispositivos móviles, la computación en la nube y la cultura de las redes sociales en sus investigaciones.

IIQM - The Qualitative Research Blog

I am looking forward to exploring the intersection of digital tools and qualitative research with you as part of the International Institute for Qualitative Methodology Master Class Webinar Series on February 11, 2016.

Technology, ever marching forward, has changed what it means not only to be human, but to engage in qualitative research more broadly. Whether described as “digital natives” or “Millennials”, researchers today need to know how to harness the power of their mobile devices, cloud computing and social media culture in their inquiries.

While most researchers have at least heard of qualitative data analysis software (QDAS) packages such as ATLAS.ti, NVivo and MAXQDA – tools that were developed by qualitative researchers, for qualitative researchers to help visualize and analyze data in powerful ways – fewer think about how digital tools are impacting every phase of the research process. From connecting with collaborators to reviewing the literature to generating…

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